La especialización va primera. Lee a quién nombran y qué canal operan. Una página de Google Ads, Shopping y Performance Max no es el mismo encargo que una de reuniones B2B solo en Meta. Si tus casos de venta son un comercial que cierra por teléfono y la ficha solo enseña tienda online, anótalo antes de pedir propuesta.
El precio publicado va segundo. Separa dos cifras que las webs mezclan. El fee de gestión es lo que pagas a la agencia. La inversión es lo que pagas a Meta o a Google. Vidika y SEORO publican un suelo de inversión. TheBigWeb y Mirandas publican un suelo de gestión. Converage y creatit, en la URL leída, no publican ninguna de las dos. No inventes el hueco para poder restar.
La permanencia va tercera. Ninguna de las seis URLs escribe un mínimo de meses. Pídelo por escrito antes de la segunda llamada. Un año de contrato, con la cuenta en un perfil que no es tuyo, te ata el histórico además del fee.
La garantía va cuarta. Ninguna de las seis URLs escribe una devolución con cifra, plazo y condición. Un caso con un ROAS o un CPA es un ejemplo que ellos publican. No es la cláusula que firma tu contrato. Si no devuelven dinero ni rehacen el trabajo cuando la unidad no llega, no hay garantía que comparar.
La sede va la última. Importa si necesitas una dirección para facturar o una persona en tu huso. No ordena la tabla. creatit y Vidika escriben Madrid. Mirandas escribe Palma en el aviso legal. El resto, en la URL leída, no fija una sede única.
La unidad de entrega va al lado de esas cinco, aunque no tenga columna propia. Pregunta qué cuentan como éxito. Una venta cerrada en el CRM, un formulario, una reunión que tu comercial acepta. Esas tres unidades no cuestan lo mismo. Comparar el coste sin escribir la unidad es restar con denominadores distintos.